Martita nació en Laponia en el año 1984. Amiga del Abuelo Yurupuku e hija de comunistas acérrimos, desde muy pequeña aprendió que las cosas importantes de la vida no se compran con dinero, y que el saber, además de no ocupar lugar, es una virtud maravillosa. Ya desde muy pequeña mostró interés por la música: inquieta como un ratoncillo de campo, sólo paraba quieta cuando su primos le tocaban el concierto para violín de Mendelssohn (que era gay) o el de Mozart nº 3. Aún no sabía hablar y ya le hacía los coros a su hermana en la canción de Dragones y Mazmorras, coros que hoy en día aún recuerda. No fue hasta los 8 años que le regalaron su primer violín, envuelto en un gran paquete de colores. Ella pensó que se trataba de una muñeca. Nunca más se repuso de tal shock. Después de esta gran desilusión vinieron muchas otras, pero su vocación fue tan fuerte que pudo sobreponerse a todas ellas.
A los nueve años dejó todas sus tareas extraescolares para centrarse únicamente en el violín, y no fue hasta los 14 años que entró a formar parte de una prestigiosa asociación reconocida internacionalmente, el AMA (Asociación de Mongólicas Anónimas). Esta Asociación le permitió desarrollar todo su potencial y creatividad, editando, entre otros, dos discos: En vez de Tiburón, Paloma y En vez de tiburón, Gaviota, con grandes éxitos como Nacen los Girasoles, I love you, Table, Percha, etc.
A los 16 años entró en la Orquesta Joven de Andalucía, donde ha vivido momentos de plenitud increíbles (y borracheras inmemorables, en su sentido más literal). Gracias a su colaboración con esta orquesta, y a ese sueño que perseguía en pos de bola hallar, a los 19 años entró en el Trinity College of Music con una beca cedida por la institución. Los primeros años en Londres pasaron con más pena que gloria, pero quiso el destino que a finales del 2007, la Martita se liberara de sus trabas y encontrara la gran vocación que hoy en día le tiene absorta: procrastinar entre los frikis. Iniciada en estos campos por el gran friki de todos los tiempos, su hermano GSUS o el Onicha, o el Erma Puto Crack, ahora desarrolla todo su potencial friki junto con su amiga-hermana y compañera de piso La Mari, con quien mantiene una gran amistad desde los 9 años (para más detalles, leer el blog).
Entre sus grandes aficciones de todos los tiempos destaca la filosofía y la escritura, pues ya a los 14 años intentaba leer los libros de su padre acerca de la crisis del petróleo en el ‘72. En la actualidad es una dialéctica acérrima que ha creado su propia corriente filosófica (aunque esta sólo le arrastre a ella), que es una sintésis de elementos tomados del materialismo dialéctico de Marx y Engels, la filosofía de autoayuda de Paolo Coelho, el Crisatanismo, el hedonismo epicúreo, las enseñanzas del I Ching, y de Uzumaki Naruto. Este año que corre ha sido muy importante en la vida de la Martita, ya que ha encontrado el verdadero Sentido de La Vida (y no estaba drogada
), del que se desprenden las siguientes frases esenciales: “en el amor y en la música, no se corre”, “crisis=oportunidad” y “si las cosas te van mal y encima te deprimes, entonces es que eres un bajuno”.
Sus planes de futuro incluyen dominar el mundo, ponerse morena, y tener un hijo y un león antes de los 30. Su pasión oculta y bien sabida y reconocida por todos es la cerveza, saliendo de su boca frases tales como mi reino por una puta cerveza, la cerveza no es una droga y sin alcohol si hace falta. Ahora también le ha dado por hacerse una banda, a ver cuánto le dura er cardeo, que esa es otra…

2 respuestas hasta el momento ↓
ranascalvas // 13 Diciembre, 2008 a 12:20 am
uuu
qué gente tan participativaaaa
GSUS // 13 Diciembre, 2008 a 2:06 am
es que en los acercadés no se suele comentar, catetorri…
Al igual que las gasolineras en la Texas rural después de las 10 p.m., los comentarios están cerrados.