Típica escena repetida en innumerable número de ocasiones durante la semana pasada:
Ambos los dos, ella y él, en el mejor restaurante de la ciudad, disfrutando de una cena que tienen preparada desde hace muchísimo tiempo. Ella luce el vestido rojo que sólo se pone en las bodas, bautizos y fin de año (que esto no es Sexo en Nueva York y andamos cortitos en presupuesto para vestuario), los pendientes de diamantes que su bisabuela le dejó en herencia, y que van a juego con un pasador que le trajeron los Reyes este año. Él lleva su traje de chaqueta, se ha peinado y engominado por una vez en su vida, y hasta se ha recortado los pelillos de la nariz.
-Se le ve un poquito nervioso, parece que prepara algo- piensa ella.
En realidad también piensa que al fin se lo va a pedir, pero lo piensa tan bajito y tan discreto que ni siquiera se da cuenta.
- Champan por favor…- Dice él, seguido de un guiño de complicidad al camarero, tan discreto que ya es la comidilla de todo el restaurante. No se habla de otra cosa en el baño de mujeres y casi que lo sabe Jorge Javier Vázquez y todo: “se lo va a pedir, se lo va a pedir”.
Ella también se ha dado cuenta. Y no va a empolvarse la nariz porque este relato no va de una peli americana, que si no iba, pero si que va “un momentillo al baño”, y va a llamar a la Conchi a decirle que se lo pide seguro.
LLega el camarero, le acerca la copa y se la llena, y él se pone de rodillas. La copa lleva una llave en el fondo, y él dice: ” Cariño, ¿te quieres hipotecar conmigo?”
Y ella, con la lagrimilla, suelta en modo que si fuera una película de Bollywood
saldrían todos cantando con un turbante: “Sí quiero”, y el corillo: “si quiere, ellaaa quiere…”
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Pues sí, los matrimonios nunca serán lo que fueron antaño, cuando nuestros padres se casaban, se iban a vivir juntos y al año ya tenían niños y todo, así, a lo loco, ala.
Ahora los matrimonios tienen una serie de estadios, y el primero de ellos es el estadio de la hipoteca. Porque el amor eterno, bueeeeeno, a veces es eterno y otras no, pero la hipoteca eterna sí que existe, y esa sí que es para toda la vida, hasta que la hipoteca nos separe.
El segundo estadio es el de la ceremonia en el Ayuntamiento, y ahí si que son ya marido y mujer para lo güeno y pa lo no tan güeno. Y si te descuidas no te casas, porque aunque parezca que nadie se casa, hay listas de espera de más de cuatro meses, y lo sabemos a ciencia cierta. Como dato curioso diré que el 90% de las parejas que pasan del estadio 1 al estadio 2 lo hacen por los 15 días de vacaciones gratis que te llevas. El otro 10% se casan de penalty (jijiji, ¡¡qué perversa!!).
A ver, ¡¡a quién queremos engañar con ESTA barriga!!
Y mira mi cara de “no me puedo creer lo gorda que está mi prima, y no me puedo creer que se ponga orgullosa porque le digo que está gordísima”. Tengo que decir que me he quedado muy tranquila al saber que los 3 meses que le quedan para nacer al Chicharín son los del crecimiento. Por Dios, va a parecer que una barriga lleva a la Kinderlena por ahí.
Después de este break, hablaré del 3º estadio, que es el matrimonio por la Iglesia. Ese es un poco difícil por ser en muchos casos incompatible con el 1ºestadio, y está reservado para herederos de una gran fortuna, de un gran piso o gente con muy buenos sueldos… Pero esas bodas a lo gordo… mmmm…. Un poco difícil.
última moda en este tipo de celebraciones viene siendo la repartición de los invitados: yo, que soy el novio, pago el convite de mis colegas, mi novia de sus amigas y a los que invite mi padre que lo pague mi padre, y no me importa que venga el primo segundo de la prima del cuñao de la Loli que es la hija de la mujer que cuidó a mi madre durante sus primeros años de vida… en Fin, un sistema como cualquier otro.
Para finalizar, pues decir que el próximo 1 Marzo a las 12:40 del mediodía Kinderlena y el Matutino se casan en el Ayuntamiento de Sevilla, ta chan ta taaaan ta chan ta tannn, y que este post lo he escrito con motivo de esta unión…
y que seais mu felices y que comais buey a la piedra pero que me inviteis, jeje, que está mu güeno. Y que hagais algunas fotillos
Y ahora me voy a fregar los platos
